Hace años escribía aquí sobre el Equipo A, gadgets absurdos, el Fary o cualquier cosa que me hiciera gracia en ese momento. Era todo más simple: veías algo curioso, lo contabas, y listo.
Ahora no sé si hemos dejado de ser frikis… o simplemente nos hemos sofisticado.
Porque en el fondo seguimos haciendo lo mismo, pero con otras herramientas. Antes flipábamos con un extintor de bolsillo o con que alguien saliera en una serie americana. Hoy nos parece normal montar un sistema con sensores, automatizar cosas o analizar datos como si nada.
Y es curioso:
antes el friki era el que sabía más de tecnología…
y ahora el raro es el que no sabe.
También ha cambiado otra cosa. Antes este blog era un cajón de cosas sin mucho sentido (o con todo el sentido del mundo, según se mire). Hoy me doy cuenta de que todo eso era una forma de parar, de observar, de tener un rato para uno mismo.
Y eso, sinceramente, cada vez cuesta más.
Entre proyectos, trabajo, historias varias… al final uno se convierte en una especie de gestor de su propia vida, optimizando tiempos, recursos y hasta el descanso. Como si todo fuera una hoja de Excel.
Pero hay algo que no debería cambiar nunca:
👉 seguir teniendo curiosidad por cosas aparentemente inútiles
Porque al final, muchas veces, de ahí salen las mejores ideas.
Así que nada, igual este blog vuelve un poco a eso:
mezcla de cosas técnicas, cosas curiosas, y alguna ida de olla de vez en cuando.
Como antes.
Pero con más años encima.
Seguiremos informando… o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario